Rihonor : «Un pueblo, dos naciones». Fuente: Google Maps.
El reto del #CarreterayManTA de esta semana no fue fácil… Tras las últimas noticias de cierre de fronteras con Portugal o de aumento de dificultades para viajar a otros países, en el programa del 12 de febrero cruzamos esas fronteras que cada vez más se blindan ante la pandemia actual, a pesar de que en algunos casos dividen localidades que están en distintos países y que otrora apenas suponían una anécdota. Lo mejor de todo es que gracias a la magia de la radio, no tenemos necesidad de pasaporte ni salvoconducto…
Dado que las circunstancias no mejoran y cada vez se hace más difícil viajar, en el #CarreterayManTA del 5 de febrero volvimos a visitar algunos de esos lugares tan extraños que posiblemente existan físicamente, aunque en alguno de los casos sea fruto de la obra de algún capitán Calamidad.
El siglo XIX en España es especialmente complejo pues coincide el final del Imperio español con la implantación a trompicones y más bien tímida de un Estado liberal y, con la frágil y puntual industrialización del país. La batalla de Trafalgar en 1805 abrió un nuevo periodo en España de decadencia que durará hasta bien entrado el siglo XX. En este sentido, si el ochocientos fue la centuria de la modernización socioeconómica de las sociedades de la Europa occidental; España vivió una serie de bandazos políticos entre el absolutismo y el liberalismo que perjudicaron el desarrollo de nuestro país. Aunque en 1801 había 11,6 millones de habitantes y en 1900 se alcanzaron los 20, la situación socioeconómica no mejoró paralelamente: España seguía siendo un país agrario, aunque con una tímida transformación industrial muy puntual y unos índices de analfabetismo que seguían siendo especialmente significativos a pesar de las mejoras relativas -56% a finales de siglo frente al 95% en los primeros años del XIX-.
Dentro del liberalismo, la preferencia por Isabel II por el Partido Moderado y los breves gobiernos de los progresistas, provocó que la oposición se uniera y en 1866 firmara el Pacto de Ostende, mediante el cual se pretendía derribar la monarquía, personalizada en la figura de Isabel. Dos años más tarde, los centristas de la Unión Liberal se unieron a este tratado, comenzando la que se denominó como «Revolución Gloriosa», iniciándose así el Sexenio Democrático, periodo especialmente ajetreado -en el cual se instauraría una república durante once meses y surgiría un nuevo movimiento revolucionario, el cantonalismo, cuyo máximo exponente sería el ejemplo del Cantón de Cartagena– que finalizaría con la Restauración borbónica en 1874 con la llegada al trono de Alfonso XII, hijo de la antigua reina.
Por otra parte, los militares tomaron un papel decisivo en la formación de los diferentes gobiernos a través de los pronunciamientos. Desde la década de los 30, una serie de contiendas civiles, las denominadas guerras carlistas -hubo tres y varias rebeliones- tampoco ayudaron especialmente. ¿Un siglo perdido en la historia de España? ¿tal vez no especialmente aprovechado? En la imagen se muestra los principales periodos y los reyes de España del siglo XIX. Para prueba de inestabilidad política, el elevado número de constituciones que se decretaron durante la centuria –en este enlace tienes los datos más importantes de cada una– En el siguiente enlace hay un interesante resumen del siglo XIX español.
Au contexte de la perte de la guerre franco-prussienne, après la défaite de Napoléon III à la bataille de Sedan et son arrestation, le Second Empire finit et le 4 Septembre, la IIIe République est proclamée. Le gouvernement d’Adolphe Thiers, est composé essentiellement de conservateurs, de monarchistes et de ruraux, c’est pour cela qu’au début, il s’agit d’une république fragile. Le législatif s’installe à Bordeaux et va négocier l’armistice avec Bismarck le 28 Janvier 1871 après le très dur Siège de Paris durant l’hiver 1870. L’insurrection éclate le 18 Mars 1871 et force le gouvernement à fuir à Versailles. C’est celle-ci la raison par laquelle le gouvernement de Thiers est connu comme les versaillais. Ce sont les versaillais qui combattront la Commune de Paris. C’est à dire le gouvernement d’Adolphe Thiers, qui combattra la Commune.
Esta semana hemos rizado todavía más el rizo, puesto que decidimos desplazarnos a países o territorios más o menos imaginarios. Algunos, existir, existen, pero que sean Estados independientes es otra cuestión. Otros ni siquiera existen, al menos en este universo…
El catedrático de Geografía de Oxford Nick Middleton, que publicó en 2016 el Atlas de los países que no existen, realizó un recorrido por territorios que, a pesar de no tener reconocimiento diplomático o no ser miembros de la ONU, forman parte de este mundo de fronteras cambiantes. En el #CarreterayManta del 18 de diciembre haremos algo similar, aunque a escala menor: Sealand, isla de Redonda, Uzupis, Christianía, Luvania, Piresa y mucho más. La lectura de este trabajo queda pendiente, tal vez la pidamos para Reyes.